Pensar y reflexionar para cambiar
El panorama energético mundial atraviesa una transformación acelerada marcada por conflictos internacionales, disputas estratégicas, transición energética y nuevas dinámicas de poder global. Frente a este contexto, Aspen Institute México y la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales realizaron el conversatorio “Geopolítica de la Energía: Retos para México y el Mundo”.
El encuentro reunió a especialistas en geopolítica, energía y relaciones internacionales para reflexionar sobre cómo las tensiones internacionales, las guerras y la transición energética están redefiniendo el equilibrio económico y político del siglo XXI.
La conversación contó con la participación de César García Brena, Socio Director de Sustergia, consultoría en estrategia energética con experiencia en firmas globales y proyectos en Medio Oriente; Miriam Grunstein, Académica del Mexico Center de James Baker III de Rice University; y Moisés Garduño García, Profesor e investigador, Centro de Relaciones Internacionales FCPyS, UNAM.
La bienvenida estuvo a cargo de Alejandro Chanona, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, mientras que la moderación fue realizada por Miguel Limón, Director de Programas de Aspen Institute México.
Durante el conversatorio, las y los participantes coincidieron en que la energía ya no puede entenderse únicamente como un asunto técnico o económico, sino como uno de los principales instrumentos de poder geopolítico contemporáneo.
Uno de los ejes centrales fue el impacto de los conflictos internacionales en las cadenas de suministro energéticas, la infraestructura estratégica y la estabilidad económica global. También se discutió el papel de potencias como China y Estados Unidos en la competencia tecnológica y energética del futuro.
En su participación, Moisés Garduño explicó cómo los países árabes del Golfo han ampliado su influencia más allá del petróleo y el gas, convirtiéndose en actores estratégicos dentro de nuevas cadenas globales de valor relacionadas con inteligencia artificial, datos, infraestructura tecnológica y minerales críticos.
“Las empresas de energía y particularmente los países árabes del Golfo ya no son solamente productores de petróleo o gas, sino un sostén de las nuevas cadenas de valor globales”, señaló.
El especialista también advirtió sobre el creciente consumo energético de las tecnologías basadas en inteligencia artificial y el papel que seguirán teniendo el gas y los combustibles fósiles durante la transición energética.
“Mientras transitamos o no a modelos de energía renovable, el petróleo y el gas seguirán siendo fuentes fundamentales para el suministro energético”, afirmó.
Asimismo, Garduño destacó cómo la creciente interdependencia global ha vuelto más compleja y vulnerable la seguridad energética internacional.
Por su parte, César García Brena analizó las implicaciones geopolíticas de los conflictos actuales sobre los mercados energéticos globales y advirtió sobre la fragilidad estructural del sistema energético internacional.
Al referirse al conflicto en Ormuz y sus posibles repercusiones, señaló:
“Estamos ante una disrupción no solo energética, sino del sistema global. Esta guerra marcará al siglo XXI en términos de política energética, comercial, climática y logística.”
También explicó que las afectaciones potenciales al flujo energético global podrían superar crisis históricas como la de 1973 o la revolución iraní, evidenciando la necesidad de reducir la dependencia estructural del petróleo en el largo plazo.
En otro de los momentos más relevantes del conversatorio, García Brena reflexionó sobre las contradicciones de la transición energética y cuestionó si ésta será realmente incluyente a nivel global.
“La transición energética no necesariamente será democrática.”
Además, destacó que la geopolítica energética ya no gira únicamente alrededor del petróleo, sino también de minerales críticos como litio, cobre y tierras raras, fundamentales para el desarrollo tecnológico y energético de las próximas décadas.
“La geopolítica del petróleo está evolucionando hacia la geopolítica de los minerales.”
Por otro lado, Miriam Grunstein abordó el papel estratégico que podría desempeñar América Latina en el nuevo mapa energético mundial y los retos que enfrenta la región para construir sistemas energéticos más resilientes, sostenibles y competitivos.
La especialista reflexionó sobre los desafíos de equilibrar seguridad energética, accesibilidad, sostenibilidad y control estatal, particularmente en países como México.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer instituciones, regulación, inversión e infraestructura para que América Latina pueda aprovechar las oportunidades derivadas de la transición energética sin profundizar desigualdades económicas y tecnológicas.
“La transición energética también puede profundizar desigualdades.”
Durante el diálogo también se discutieron los retos de financiamiento, cooperación internacional y diseño de política pública necesarios para avanzar hacia sistemas energéticos más sostenibles y menos vulnerables frente a conflictos internacionales y cambios geopolíticos.
El conversatorio concluyó con una reflexión compartida entre las y los participantes: la energía continuará siendo uno de los factores centrales para definir relaciones internacionales, estabilidad económica y distribución del poder global durante las próximas décadas.
En un contexto internacional cada vez más complejo, el evento permitió abrir una conversación plural e interdisciplinaria sobre los retos que enfrentan México y el mundo frente a la transición energética, la competencia tecnológica y las nuevas dinámicas geopolíticas que redefinen el mundo contemporáneo.
















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